No es difícil adivinar por qué Marina se encontraba en aquel lugar. Una puesta de sol intensa, colores cálidos, una suave brisa de verano y una compañía perfecta.
Por un momento se evadió de lo que la rodeaba y se concentró en sus pensamientos, en recuerdos sobre lo que había acontecido en su vida los últimos tres meses, recuerdos que jamás se borrarían de su mente.
Tomó un sorbo más de café.
- ¿Te has dado cuenta de todo lo que hemos vivido, en tan sólo tres meses? - preguntó él.
- Ahora mismo lo recordaba.
Los dos sonrieron al mismo tiempo, como dos notas diferentes que se vuelven unísono.
Marina no sabía muy bien si un te quiero faltaba o sobraba, y optó por no decir nada: sólo cogió la taza con las dos manos y bebió un poco más del café caliente, a la vez que lo miraba fijamente a los ojos. Apartó la taza de sus labios.
- ¡Qué payasa eres! - dijo él, riéndose dulcemente.
- ¿Qué pasa? -
- Pues que la señorita que tengo enfrente tiene un enorme bigote blanco. -
- ¡Ups! - dijo, y se relamió el labio superior esbozando una pequeña sonrisa.
- Espera que te limpio. - se acercó y pasó muy suavemente una servilleta por la comisura de los labios de Marina, contorneando el dibujo del labio superior. - creo que ya está.
No se apartó de ella, y ella tampoco de él. A dos centímetros que estaban el uno del otro, se rieron.
Y se separaron.
Al fin y al cabo, no eran más que dos buenos amigos.
Me encanta!!!!!....A ver cuando sacas el próximo!! :)
ResponderEliminarJajaja isaa esto tiene buena pinta xD
ResponderEliminarHaber que pasa en el proximo cap.
1Bso.
Gracias anónimo! :)
ResponderEliminarGracias primi, te quiero.
hola isa me gusta mucho tu forma de escribir creo que de esto va a salir algo grande =) a por cierto soy espe la amiga de jaz ;)
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